Más allá del cuarto muelle
Un futuro distópico: la advertencia de Extrapolations
Por Víctor Quijano
En Extrapolations (Apple TV, 2023), serie que muestra un mundo distópico y cataclísmico donde, por el cambio climático, desaparecieron el 85 % de las especies, el planeta agoniza bajo un calor extremo, queda únicamente una ballena jorobada vagando por los mares y ni la tecnología logró salvarnos.
Ahí se aborda una pregunta crucial: ¿Qué nos hace pensar que las cosas van a mejorar? Una de las personajes manifiesta: “No podemos rendirnos e irnos a casa, esta es nuestra casa, este es nuestro único hogar”.
Si sabemos que durante décadas el mundo ha estado sometido a cambios, pandemias y afectaciones provocadas por la mano del hombre, con tantos ecocidios donde quiera que miremos, ¿por qué lo seguimos permitiendo? ¿Por qué no estamos actuando? ¿Quién nos asegura que, después de las cinco grandes extinciones en la historia de la Tierra, nosotros no seremos la sexta siguiente?

Cozumel: entre el desarrollo y la conservación
La proyección de habitantes para 2026 en Cozumel podría ser de 112,493 personas, según datos del World Population Review. El último censo del INEGI (2020) muestra que la población podría haber aumentado un 25 % respecto al último conteo.
Aquí surge la premisa: el espacio público como ente sujeto a jurisdicción, el arrecife como un ser vivo intangible y no comerciable, y la interacción humana. ¿Pueden cohabitar en el mismo territorio?
La vida diaria de los cozumeleños es variada: desde quienes se dedican a experiencias turísticas y manejo de recursos naturales —como la pesca, el snorkel, el buceo certificado, el avistamiento de aves y el senderismo en la selva caducifolia baja—, hasta la visita a monumentos subacuáticos como el barco hundido C-53 Felipe Xicoténcatl o los bustos de Jacques Cousteau y Sylvia Earle.
Cozumel es el único sitio en México y el Caribe donde se puede tomar un submarino de pasajeros para conocer parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano. En 2024 se inventariaron hasta 6 mil nidos de tortuga. La isla y su Parque Nacional Arrecifes de Cozumel, donde el Arrecife Palancar ya tenía 2,000 años de existencia al ser descubierto, muestran su riqueza natural.
Hoy, Isla Cozumel, presa de empresarios y monopolios, sobrevive a los huracanes más potentes de la historia moderna, entre pueblo mágico y ciudad con crecimiento desmedido.
Conservación y vida: restaurar los arrecifes
En el último Festival del Mar, celebrado en agosto, el Dr. Germán Méndez, biólogo de conservación y experto buzo, destacó los éxitos significativos en la restauración coralina.

Desde 2017, él y cientos de voluntarios han plantado más de 10,000 fragmentos de coral en 29 plataformas de restauración en el Arrecife Villablanca, señalando que “conservación es vida” y que la sustentabilidad es el esfuerzo colectivo para asegurar el presente y el futuro de la vida insular.
“La gente que ignora y que no ha conocido un arrecife piensa que los corales son solo rocas, pero no, son animales vivos que aportan vida a otras especies”.
El Dr. Germán fundó Coral Reef Restoration, con un vivero de 3,000 corales rescatados, vinculación con la UQROO campus Cozumel y un laboratorio en Sand Dollar Sports, además de documentar el desove de corales Acrópora Palmata y Orbicella Annularis, evento único en la naturaleza marina.
¿Cómo es posible entonces que un pedazo de tierra de 60 km tenga más de 200 tiendas de buceo, cuando PADI Travel enlista solo 22 en Australia?
La nueva ciencia ciudadana debería enfocarse en los buzos y lo que ven ahí abajo. Tal como propone la iniciativa de UNESCO (2012): Ciudades Educadoras, urge una red que genere impacto colectivo, promueva educación ambiental y fomente la participación ciudadana en el cuidado del territorio.

Cozumel entre dos frentes: conservación vs. turismo masivo
En México, la conservación, la sustentabilidad y el diseño sostenible no forman parte del lenguaje del ciudadano común, mucho menos de los proyectos de gran calado —como el Tren Maya—.
En Cozumel, el debate se ha polarizado: conservación vs. desarrollo económico, medio ambiente vs. turismo masivo, derechos de la naturaleza vs. extractivismo, locales vs. monopolios.
Guadalupe Martín, activista y presidenta de CIMA A.C., afirma:
“Los cozumeleños manejaron bien por mucho tiempo sus recursos naturales, pero cuando empezó el turismo masivo, eso nos dañó”.
El Foro Ciudadano de Desarrollo Económico, Social y Sostenible reveló datos alarmantes: la isla sufre sobresaturación de muelles, crisis hídrica y una inequidad ambiental que vulnera los servicios y derechos ciudadanos.
“El agua es el sistema vascular de la isla y está enferma”, advirtió el Dr. Adrián Villegas Jiménez, del Observatorio Ciudadano del Agua.
El local que pasó de dueño a empleado
“Se les olvida que es un área de reproducción del caballito de mar. Hay más daño al ecosistema marino que beneficio. Si no hay arrecifes, ¿dónde van a ir los visitantes?”
— Alejandro Salas, instructor de buceo
El cozumeleño ha entendido que solo le queda este pedazo de tierra: “O lo defiendes o te quedas sin nada”, dice Lupita Martín.
El pasado 13 de junio de 2025, la Semarnat admitió a trámite un recurso de revisión, luego de recibir 12 mil firmas ciudadanas y más de 151 mil firmas digitales en Change.org, respaldadas por CIMAC A.C., DMAS A.C., CEMDA, Greenpeace México y otras organizaciones.

El proyecto del Cuarto Muelle fue autorizado mediante el resolutivo SGPA-DGIRA-DG-05859-21, a pesar de errores y omisiones en la MIA, promovida por Muelles del Caribe, empresa sin título de concesión desde 2018.
“Está en suspensión el permiso y bajo escrutinio jurídico. La Semarnat pausó el proceso; los cozumeleños están despiertos y no van a rendirse”.
70 % de los arrecifes de coral se han perdido
El Arrecife Villablanca y la Playa Mantaraya son espacios recreativos y sustento para muchas familias locales: buzos, capitanes e instructores. En esa zona se han rescatado corales que sirven como banco-vivero para el laboratorio de la UQROO y decenas de investigadores.
“Debemos caminar hacia la conservación. Lo que vendemos son nuestros recursos naturales; no podemos acabarnos el arrecife ni las playas. Si mato a la vaca, nunca más volveré a tomar leche”, reflexiona Lupita Martín.
“No al crucero per se, pero sí a los impactos del drenaje, los residuos y los servicios que genera”, agrega Laura de la Fuente, activista.
Mantener el equilibrio con la naturaleza
Cozumel cuenta con 31 especies endémicas, entre ellas el mapache enano, el cedro rojo, las tortugas caguama, blanca y carey, el colibrí esmeralda y la perlita azulgris.
La golondrina (Hirundo rústica), símbolo de la isla, visita cada otoño el lugar, origen del nombre en lengua maya: Kuzamil o nido de golondrinas.
Recientemente se habría identificado un nuevo reptil endémico, el cocodrilo de la Laguna Colombia (FPYMC, 2025).
En México, el derecho al medio ambiente sano ha avanzado con resoluciones como la del amparo 307/2016 de la SCJN, que protege a la naturaleza por su valor intrínseco.
Oaxaca, pionero en reconocer a la naturaleza como sujeto de derechos, estableció la restauración integral del equilibrio ecológico como vínculo esencial entre humanidad y entorno.
Hacia un futuro sostenible o ningún futuro
En Quintana Roo, la Ley General de Equilibrio Ecológico, la Política Nacional de Mares y Costas, la NOM-059-SEMARNAT, y tratados internacionales como el Acuerdo de Escazú (2018), sustentan el derecho a la justicia ambiental y la participación ciudadana.
Toda la isla de Cozumel, desde su territorio hasta el municipio de Felipe Carrillo Puerto, forma parte del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF).
¿Hacia dónde va entonces el desarrollo?
¿El futuro será sostenible o no será?
“Para comprender debo cambiar, para cambiar debo comprender”.
— R. Rossanda