Rezago ambiental en Yucatán: bajan indicadores en tratamiento de aguas y preocupa llegada de planta cervecera
Pese a mantenerse entre los estados más competitivos del país, Yucatán enfrenta un retroceso alarmante en indicadores ambientales clave, especialmente en el tratamiento de aguas residuales. Activistas advierten sobre los riesgos que esto implica frente a la inminente instalación de una planta cervecera de Heineken en Kanasín.

Por Abraham Bote Tun
El reciente Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2025, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), reveló un fuerte retroceso para Yucatán en el subíndice de Sociedad y Medio Ambiente, al caer del lugar 11 al 25 a nivel nacional. Uno de los focos rojos es el rezago en el tratamiento de aguas residuales, pues el estado apenas trata 0.2 litros por cada 100 mil habitantes, lo que lo coloca en el lugar 30 de 32 entidades del país.
Este dato, aunque no es nuevo, refleja un deterioro progresivo en la capacidad del estado para atender uno de los servicios más básicos y sensibles para la salud y sostenibilidad ambiental. La situación genera mayor preocupación ahora que se ha confirmado la instalación de una planta cervecera de Heineken en el municipio de Kanasín, lo que ha encendido las alarmas entre comunidades y activistas medioambientales.

Preocupación por abasto y contaminación del agua
Organizaciones como la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíimbal han advertido que este tipo de megaproyectos industriales ponen en riesgo el acceso al agua y la calidad del manto freático, principal fuente de abastecimiento en el estado. Señalan que, sin políticas claras de gestión hídrica ni infraestructura de saneamiento adecuada, la operación de una planta cervecera podría agudizar los problemas de escasez y contaminación en la región metropolitana.

Aunado a ello, el estado también enfrenta una crisis que afecta a comunidades mayas que resisten contra la expansión de la industria porcícola. De acuerdo con los mismos pobladores, estas granjas contaminan el agua, las plantas y la salud de la población, debido a que los desechos de los cerdos se vierten al manto freático y llegan hasta sus viviendas. Esta problemática, denunciada por múltiples organizaciones sociales, expone la fragilidad del ecosistema hídrico y la falta de regulación ambiental efectiva.
Competitividad desigual: seguridad sí, medio ambiente no
El ICE 2025 mantiene a Yucatán dentro del top 10 nacional en competitividad, destacando en aspectos como seguridad —es primer lugar en menor incidencia de homicidios y robos de vehículos— y en gobernanza, pero el deterioro en salud, educación y medio ambiente amenaza su equilibrio a largo plazo.
Además del rezago en aguas residuales, el estado enfrenta una cobertura educativa deficiente (lugar 30) y una alta tasa de personas heridas en accidentes de tránsito (segundo lugar nacional). En el mercado laboral, preocupa el alto nivel de informalidad (59%) y la desigualdad entre hombres y mujeres en este rubro.
¿Competitividad a costa del agua?
Los avances en seguridad y gobernanza deben complementarse con políticas públicas robustas en medio ambiente e infraestructura básica. De lo contrario, Yucatán corre el riesgo de sostener su crecimiento económico a costa de su equilibrio ecológico y social.
La instalación de la planta cervecera en Kanasín no es un hecho aislado, sino un punto de tensión que evidencia la urgencia de repensar el modelo de desarrollo estatal, en un contexto donde la disponibilidad de agua y el cuidado del entorno deben ser prioritarios.
¿Qué es el tratamento de aguas residuales?
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) destaca el tratamiento de aguas residuales como una estrategia fundamental para mejorar la gestión del agua en México, sobre todo frente a la creciente escasez y crisis hídrica. Para ello, propone aprovechar la capacidad instalada en los sistemas de agua existentes, asegurar una infraestructura adecuada para el mantenimiento y expansión de plantas de tratamiento, y modernizar la normativa con el fin de fomentar la participación del sector privado en este proceso.
En su enfoque, el IMCO considera que el tratamiento de aguas residuales es un servicio clave que busca separar la carga orgánica y otros contaminantes, reduciendo así los riesgos para la salud pública y el medio ambiente. Este proceso se lleva a cabo a través de diversas etapas que incluyen métodos mecánicos para eliminar partículas, tratamientos químicos y la aplicación de tecnologías avanzadas, con el propósito de alcanzar la calidad óptima del agua tratada y aumentar la disponibilidad de recursos hídricos para distintos usos.
Acerca de Abraham Bote Tun
Abraham Bote Tun es periodista multimedia con 11 años de experiencia y cofundador del portal independiente Disidente Mx, radicado en Yucatán. Su trabajo se enfoca en derechos humanos, violencia de género, diversidad sexo genérica, medio ambiente y movilidad sostenible.
Ha colaborado con medios como La Jornada, Diario de Yucatán y Sin Embargo Mx. Ha recibido reconocimientos como la Mención Especial del Premio Breach/Valdez 2024 y la Mención Honorífica del Premio Nacional Rostros por la Igualdad 2023. Es miembro fundador del colectivo Somos Periodistas y parte de redes internacionales de periodismo en derechos humanos e inclusión.