¿De quién es el cielo? Guerra y basura espacial sin responsables
Por Aura Andrade 🎀

¿De quién es el cielo?
¿Cómo se puede contaminar desde ahí y que nadie se haga cargo?
La tecnología ha avanzado mucho en los últimos años, pero es una lástima que los códigos, reglamentos y estipulaciones no lo hayan hecho al mismo ritmo. Yo me pregunto ¿para que sirven las guerras?, diría Andrés Calamaro
En fin…
El cielo como escenario de conflicto
El cielo ha sido testigo de las más recientes tensiones internacionales. Hace apenas unos días, un cohete de SpaceX explotó poco después de su lanzamiento, dejando una estela de escombros y cuestionamientos sobre la seguridad y regulación de los vuelos espaciales comerciales.
Mientras tanto, en Medio Oriente, el cielo también ha sido escenario de un intercambio de misiles entre Israel e Irán, intensificando una guerra que se libra tanto en tierra como en el aire, dejando destrucción, muerte y un vacío de responsabilidades.
Ambos eventos, aunque distintos en naturaleza, comparten una misma pregunta de fondo: ¿quién regula el cielo? ¿Quién se hace cargo de las consecuencias —ambientales, humanas, políticas— cuando lo que se lanza hacia arriba termina cayendo sobre nosotros?
Tierra dividida, cielo sin dueño
Para mí, estas cuestiones también radican en muchos aspectos tan antiguos como la vida misma: la división de tierras, que a su vez ha limitado quién entra o sale de ellas, causando división entre ciudades, estados y países. El ejemplo más claro hoy en día es Palestina. ¿Quién determina a quién le pertenecen las tierras? ¿De quién es el espacio? ¿Quién tiene el poder absoluto de decidir?
¿Cómo se han trazado los límites?
Estos límites han sido definidos históricamente a través de:
- Guerras y tratados de paz
- Colonización y procesos de descolonización
- y muy pocas veces con acuerdos diplomáticos y negociaciones bilaterales
El cielo, el último espacio sin cercas
No sé si es una fortuna o no que el cielo aún no haya podido dividirse con esas mismas tijeras. Si bien en el cielo existen concesiones aéreas, todavía no se ha repartido como pertenencia formal.
El suelo se divide por regiones,
pero el cielo, no (no tal cual).
Basura espacial y privilegios
Ahora, sobrevolar y que eso contamine o deje basura a los que están debajo… es un debate aún más grande.
Al final del día, los cohetes y toda la tecnología desarrollada, como ya vimos, ¿a quién benefician? A unos cuantos. A quienes pueden darse el lujo de comprar vuelos espaciales. ¿Y quién más?