En Yucatán, autoridades niegan y encubren la tortura: De enero del 2018 a junio del 2021 fueron presentadas 965 denuncias por este delito ante la FGE

861 de estas denuncias fueron en contra de cuerpos policíacos 

Existe una crisis de derechos humanos en la entidad 

Por Abraham Bote Tun

Foto Abraham Bote Tun

El número de denuncias por tortura en Yucatán es alarmante en En Yucatán, autoridades niegan y encubren la tortura: De enero del 2018 a junio del 2021 fueron presentadas 965 denuncias por este delito ante la FGE estado que presume de ser uno de los más seguros del país, situación que además es negada, encubierta y desatendida por las autoridades, manifestó Indignación en un comunicado. 

De acuerdo con datos de la agrupación, de enero del 2018 a junio del 2021 fueron presentadas 965 denuncias por el delito ante la Fiscalía General del Estado de Yucatán (FGE). De este número, el 89 por ciento, unas 861 denuncias,  fueron contra la Policía Ministerial o Estatal de Investigación; según documentó Indignación. 

En el Día de los Derechos Humanos, conmemorada el 10 de diciembre, Indignación denunció que Yucatán atraviesa una crisis de derechos humanos. “Basta de negar la tortura en Yucatán”, manifestó. 

Además, la tortura no sólo es negada por las autoridades, expuso la ONG, sino que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) ha sido omisa al calificar la tortura, pues de 2018 a 2020, únicamente ha emitido 10 recomendaciones por tratos crueles e inhumanos.

De estas recomendaciones, en 2018, tres  fueron contra la Secretaría de Seguridad Pública( SSP), en 2019 una contra la misma dependencia policial y en 2020  dos en contra de la SSP. 

En 2018, 200 de las denuncias fueron en contra de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), en 2019 el número aumentó a 387, igual en contra de elementos de la SSP, y en 2020 fueron 119 en contra de la misma SSP. 

La investigación de Indignación reveló que en 2018 se presentaron un total de 226 denuncias por el delito de tortura ante la FGE; 23 de ellas fueron contra la Policía Ministerial, Estatal de Investigación, en 2019 fueron 425, 29 de ellas en contra de las mismas instituciones  y en 2020 fueron 211 y 11 de ellas en contra de las mismas dependencias. 

Asimismo, en 2018, tres de las denuncias fueron en contra de cuerpos de la Policía Municipal; en 2019 nueve en contra de  la mismas dependencias y en 2020, también nueve en contra de la Policía Municipal. 

“Los casos sobre tortura en Yucatán siguen impunes. Exigimos todas las acciones necesarias para erradicar la tortura, incluyendo un protocolo eficaz que permita descartarla o confirmarla, que se investiguen precisamente por tortura todas estas denuncias y que se sancione a los responsables de perpetrarla y de encubrirla”, subrayaron.

Tortura, práctica sistemática 

Martha Capetillo Pasos, integrante del equipo de Derechos Humanos de indignación, indicó que estos datos exhiben de existe una crisis en materia de derechos humanos; pues la tortura en Yucatán es una práctica sistemática, empieza normalmente con una detención arbitraria, y de ahí siguen más violaciones a los derechos humanos. 

A pesar del número del número denuncias que hay de tortura no se hace nada,  los casos no se judicializan, no se sigue la investigación. “Se niega, las autoridades están encubriendo, participando activamente en estos crímenes cometidos por autoridades”, indicó la activista. “¿Cómo es posible que los cuerpos policíacos perpetren la tortura?”, agregó. 

Para Capetillo Pasos, es alarmante que las mismas dependencias y elementos que deben velar por la seguridad de la ciudadanía son quienes generan estas violaciones. “No sólo no actúan en estos casos, sino que es la misma autoridad quien está haciendo estas vulneraciones y las encubre”, precisó. 

Mecanismo de impunidad 

Asimismo, según indicó, cuando se comete este crimen en vez de activar un protocolo para descartar o confirmar, se activa un “mecanismo de impunidad” y encubrimiento, en distintos municipios se han documentado varios casos con el mismo patrón, donde a pesar de que la víctima denunció que fue torturada por policías, las autoridades determinaron que la muerte fue por “parasitosis”,  “neumonía”, en el caso de José Eduardo u otro motivo.

“El trabajo de los médicos forenses niega la tortura”, afirmó, también, añadió, el especialista debería ser independiente, como marcan los protocolos internacionales,  o aceptar peritajes independientes. 

“Hay camino, por eso es inaceptable que no se signa todas las acciones necesarias para erradicar la tortura; investigar y sancionar, pero no lo hacen”, sentenció. 

En su opinión, debe haber el Estado debe hacer un informe concreto que incluya todos los casos de tortura, y la ruta que deben seguir,  e implementar un protocolo especial ante el fallecimiento de una persona bajo custodia policial.

Además, existe el Protocolo de Estambul para descargar y confirmar tortura, sin embargo indicó que existe personal capacitado en la entidad para aplicarlo, ni en la Comisión de Derechos Humanos de Yucatán (Codhey) hay gente preparada para implementar este protocolo, afirmó. 

“La tortura se niega, se encubre, la impunidad perpetua este crimen”, insistió. 

Por otro lado, la defensora de los derechos humanos recalcó que no existe un proceso para admitir a las personas ideales dentro de los cuerpos policíacos, en ocasiones después de cometer algún crimen o delito solo cambian de lugar o puesto a los implicados; y en otros casos no se dan En Yucatán, autoridades niegan y encubren la tortura: De enero del 2018 a junio del 2021 fueron presentadas 965 denuncias por este delito ante la FGE conocer los casos.

Codhey, omisa. 

Además dijo que el trabajo de la Codhey ha sido omisa, pues sólo se limita a emitir recomendaciones y capacitación a los policías, cuando deben cumplir una serie de perfiles, y también puede realizar acciones legales y denuncias ante la Fiscalía del Estado en contra de quienes violentan los derechos. 

“Preocupa que emite sus recomendaciones varios años después que sucedió el caso, y es incapaz de nombra la palabra tortura, menciona violaciones a la integridad física de tal manera que trivializa el tema, incluso cuando hay personas que han fallecido”, manifestó. 

Por último exigió a los gobiernos de cumplir su obligación de erradicar la tortura, realizar las acciones necesarias y empezar con reconocerla. 

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