Revoltosa: Elvia Carrillo Puerto, la mujer rebelde en constante lucha política
POR KAROL PUC TORRES

Hablar de Elvia Carrillo Puerto es hablar de una mujer que decidió incomodar al poder en una época en la que a las mujeres se les exigía silencio, obediencia y encierro doméstico.
Maestra, feminista, socialista y organizadora política, Elvia fue una de las voces más persistentes en la lucha por los derechos políticos de las mujeres en México, aun cuando el sistema se empeñó en negarle reconocimiento, legitimidad y espacio público.
Elvia Carrillo Puerto, una mujer de Motul, Yucatán
Elvia nació el 30 de enero de 1881 en Motul, Yucatán, dentro de una familia numerosa encabezada por Doña Adela Puerto y Don Justiniano Carrillo. Fue la sexta hija de un total de catorce hermanos, entre ellos Felipe Carrillo Puerto, con quien compartiría ideales de justicia social, socialismo y defensa de los sectores más empobrecidos del sureste mexicano.
Creció en un entorno donde las desigualdades de clase, género y origen étnico eran visibles y normalizadas, lo que fue clave en la construcción de su conciencia social.
Educación, feminismo y conciencia política
Desde joven, Elvia entendió que la educación era una herramienta de emancipación. Estudió en el Liceo de Niñas de Motul y se formó como maestra autodidacta, una decisión que le permitió no solo ganarse la vida, sino convertirse en una portadora de ideas críticas.
Gracias al apoyo del cura catalán Serafín García, tuvo acceso a libros sobre feminismo, socialismo y pensamiento progresista, lecturas que ampliaron su formación política en una época en la que ese conocimiento estaba reservado casi exclusivamente para los hombres.
Feminismo socialista y organización de mujeres
Durante la década de 1920, Elvia comenzó a destacar como feminista y socialista, influenciada por figuras como Rita Cetina Gutiérrez, fundadora de la revista La Siempreviva, una publicación escrita por y para mujeres.
Inspirada por estas experiencias, Elvia fundó y fortaleció las ligas de resistencia feministas, espacios de organización colectiva donde las mujeres discutían, se formaban políticamente y exigían derechos largamente negados.
Estas ligas promovieron la igualdad de género, la defensa de las mujeres mayas, la educación femenina, la igualdad laboral y el derecho al voto. En un país profundamente racista y patriarcal, Elvia impulsó una lucha interseccional, entendiendo que la opresión se agravaba cuando se cruzaba con la pobreza y el origen indígena.
Violencia simbólica y castigo social contra una mujer autónoma
La vida personal de Elvia Carrillo Puerto tampoco estuvo exenta de violencia simbólica y social. Se casó en dos ocasiones. Su primer matrimonio fue en 1900 con Vicente Pérez Mendiburu, con quien tuvo dos hijos, Marcial y Gloria, esta última fallecida a los tres meses de nacer.
En 1923, contrajo matrimonio con Francisco Barroso. En ambos casos, Elvia fue señalada y castigada por romper con los moldes tradicionales: enfrentó demandas de divorcio que la acusaban de ser “desobediente” y “desapegada a su hogar”, etiquetas utilizadas para desacreditar a mujeres autónomas y políticamente activas.
Diputada electa sin derecho a ejercer
En 1923, Elvia Carrillo Puerto fue electa diputada, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en lograrlo en México, al representar al quinto distrito con cabecera en Izamal. Sin embargo, su triunfo fue invalidado y nunca se le permitió asumir el cargo.
Una situación similar ocurrió en San Luis Potosí, donde nuevamente se le negó el reconocimiento oficial, evidenciando la exclusión política femenina.
Lejos de retirarse, Elvia convirtió el rechazo en motor de lucha. Trabajó con mujeres campesinas, participó en congresos nacionales de mujeres obreras y campesinas y se integró al Frente Único Pro Derechos de la Mujer (FUPDM), cuyo objetivo central era lograr el sufragio femenino.
El derecho al voto y la conquista de la ciudadanía femenina
“Todas las mujeres de México, a partir de ayer, quedaron convertidas en ciudadanas, con plenitud de derechos para todos los cargos de elección popular.”
Excélsior, 18 de octubre de 1953.
En 1953, las mujeres mexicanas obtuvieron el derecho al voto. Elvia tenía 72 años y había dedicado su vida entera a esa conquista. No fue una victoria individual, sino el resultado de generaciones de mujeres organizadas.
Elvia Carrillo Puerto, legado y memoria histórica
Elvia Carrillo Puerto falleció el 18 de abril de 1965 en la Ciudad de México. Sus restos descansan en la Rotonda de los Socialistas Ilustres, en Mérida, Yucatán.
Décadas después, el Estado mexicano reconoció su legado:
- Medalla Elvia Carrillo Puerto (2013)
- Inscripción en el Muro de Honor de la Cámara de Diputados (2021)
- Inscripción en el Muro de Honor de la Cámara de Senadores (2024)
La historia de Elvia Carrillo Puerto es la historia de una revoltosa que se negó a pedir permiso, que desafió la política, la familia y la moral de su tiempo para abrir brechas donde solo había muros.
La maestra Elvia nos recuerda que la ciudadanía no se concedió: se conquistó; que los derechos se pelean con palabras, organización y valentía, y que ninguna mujer debe aceptar como destino la exclusión.
ELVIA CARRILLO PUERTO
1881 – 1965
Hermana, política, socialista, feminista, sufragista, educadora, organizadora de mujeres, pionera del voto femenino en México, REVOLTOSA.