Transporte público en Mérida: un modelo ineficiente y desigual

Por Abraham Bote Tun/ *Este reportaje se publicó originalmente el 18 de agosto, 2019

Desde la década de los 70, la movilidad del país en general sigue un modelo ineficiente e inequitativo, y la península de Yucatán no es la excepción, pues existe una participación importante de peatones, ciclistas y personas que se mueven en transporte público, sin embargo son las áreas en las que menos se invierte, aseguró Marina Orozco Camacho, directora de Movilidad de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

Desigualdad social en la movilidad de Mérida

Para expertos urbanistas, activistas y organizaciones civiles, esto solo es un reflejo de la desigualdad social que impera en la movilidad y en Mérida. Por un lado, está la zona norte de la ciudad, donde residen personas con alto poder adquisitivo, con los mejores servicios, escuelas, centros comerciales de lujo, plazas comerciales y fuentes de trabajo. Sin embargo, las personas que se trasladan a diario a esta zona, como residencias, jardineros, albañiles o quienes realizan la limpieza, lo hacen en un transporte deficiente y deben sufrir una odisea para llegar a sus destinos.

Se tiene la idea de que, al ser el norte una zona de alto poder adquisitivo, no se necesitan tantas unidades de transporte público, ya que la gente de esta parte de la ciudad se mueve en auto. Pero hay personas que a diario tienen que viajar allí, mayormente del oriente, sur u otras partes de la ciudad que encuentran en la zona fuentes de empleo que no hay en otros lugares.

Problemas cotidianos en transporte público

Se ha vuelto normal ver esta imagen cada mañana en el centro de la ciudad: decenas de personas esperando en los paraderos de las rutas que van al norte, norponiente y oriente de la ciudad, principalmente en rutas de camiones y combis que van a Gran Plaza, o a las comisarías de Komchen, Dzityá, Las Américas, Francisco de Montejo, Calle 60 Norte, Tecnológico de Mérida, Altabrisa, Cholul, Montecristo, Carranza.

Estudiantes, trabajadores, hombres y mujeres esperan en largas filas para abordar un camión que los lleve a su destino. Las filas, bajo el sol o la lluvia, obstaculizan el paso de los transeúntes, que tienen que bajar a la calle o cambiar de acera.

En Yucatán, el 43% de los viajes a la escuela se realiza a pie, 26% en transporte público y 24% en vehículos particulares. Para los viajes al trabajo, 12% es a pie, 37% en transporte público y 33% en vehículos particulares, de acuerdo con datos del Instituto de Movilidad y Desarrollo Territorial del estado (Imdut).

Falta de planeación y datos públicos

Silvia Chi Cervera, arquitecta y maestra en diseño urbano por la University College de Londres, indicó que si bien existe una falta de planeación del transporte público en toda la ciudad, se siente especialmente en el norte porque es el espacio al que acude mucha gente de otras partes de la ciudad para trabajar.

La académica de la Universidad Autónoma de Yucatán señaló que debe haber mayor frecuencia y más unidades de transporte público para cubrir la alta demanda. No obstante, el problema no se resolverá con un “parche”, sino con una visión con enfoque de derechos humanos e igualdad.

Además, es necesario conocer concretamente la situación actual del transporte, pues no hay datos públicos sobre cuánta gente usa el transporte, cuánto cuesta, quiénes tienen las concesiones y cómo se otorgan. Esta falta de información impide que activistas, academia o gobierno tomen decisiones basadas en datos reales, “solo se hacen adivinaciones”.

Segregación urbana y discriminación

Actualmente existe una planeación que segrega a ricos, clase media y pobres, sin considerar la importancia de que todas las personas tengan acceso a todos los sitios de la ciudad. “Cuando planeamos la ciudad para separar, estamos hablando de discriminación”, afirmó Chi Cervera.

Esta situación se ha normalizado: esperar horas en largas filas en los paraderos. Algunos optan por comprar un auto para facilitar su traslado, “pero deberíamos comprar más coches para tener una movilidad más sostenible”.

Rediseño integral del transporte

En general, el transporte necesita un rediseño completo, con datos, descentralización y un enfoque de derechos humanos e igualdad, donde todas las personas puedan llegar a cualquier lugar y acceder a servicios educativos, médicos y otros.

Comisarías: transporte limitado

La también integrante de Asambleas Ciudadanas reconoció que el problema también se da en comisarías del norte como Dzityá, Komchen, Sierra Papacal y Santa Gertrudis Copó, donde el transporte es prácticamente nulo o pasa solo dos veces al día. Esto dificulta el acceso al trabajo, escuelas o tratamientos médicos.

Ante esta situación, muchos optan por un servicio particular que cobra alrededor de 50 pesos o más, para llegar a Mérida y luego tomar transporte público hasta su destino. Muchas familias con ingresos diarios de 200 pesos destinan la mitad solo al transporte, explicó Adrián Gorocica Rojas, presidente de la agrupación. Esto provoca que jóvenes decidan dejar de estudiar y empezar a trabajar para apoyar a su familia.

Redistribución de servicios urbanos

El crecimiento de la ciudad se ha concentrado en el norte, donde se ubican los mejores servicios educativos, laborales y médicos, dejando rezagadas otras zonas. Para realizar trámites o acceder a servicios básicos, muchas personas deben trasladarse al centro o al norte, aumentando el uso del transporte o el coche.

Eduardo Monsreal Toraya, del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida, señaló que existe un desbalance en el crecimiento de servicios, lo que concentra la mayoría de los viajes en el norte y norponiente. La Encuesta Origen-Destino (Inegi, 2013) ya mostraba flujos hacia estas zonas.

Se necesita una planeación urbana que redistribuya los servicios urbanos, incluyendo municipios y comisarías como Kanasín y Umán, para reducir distancias y mejorar la movilidad, permitiendo que las personas se trasladen en bicicleta o caminando.

El experto también señaló que se requiere modificar el marco normativo, incluir mecanismos de financiamiento, profesionalización, modificación de la ley estatal de asentamientos humanos, reglamentos de construcción y actualización de programas de desarrollo urbano y seguridad vial.

Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable

Edgardo Bolio Arceo, titular del Instituto Municipal de Planeación (Implan), informó que próximamente estará listo el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS), que no solo se enfoca en transporte público o bicicletas, sino que pone a las personas en el centro, promoviendo un sistema integrado de movilidad urbana y la intermodalidad.

Mejor sistema de transporte para trabajadores

Everardo Flores Gómez, fundador de la asociación civil Cicloturixes, señaló que el parque vehicular hacia el norte es limitado y cada vez menor, especialmente de noche. Esto afecta a trabajadores y estudiantes, quienes deben pagar taxi o Uber. El activista indicó que comerciantes y empresarios deben exigir un mejor transporte para sus empleados.

La situación es similar en puntos como el Campus de Ciencias Sociales, Económico-Administrativa y Humanidades de la UADY, carretera Motul y comisarías como Cholul y Santa Gertrudis Copó, donde las corridas son escasas. La solución está en manos del gobierno y requiere mayor presupuesto para una movilidad sostenible.

Más inversión en movilidad, no priorizar autos

La doctora Silvana Forti Sosa, directora del Laboratorio Urbano del Mayab, afirmó que Mérida y su zona metropolitana presentan desigualdades territoriales: el norte es percibido como zona de ricos y el sur de pobres. Aunque la mayoría de la población usa transporte público, la inversión se concentra en infraestructura para autos. Esto ha generado un crecimiento vehicular del 5.6% anual frente a un crecimiento poblacional de 1.8% (Imdut). La cobertura, conectividad e intermodalidad del transporte público es insuficiente.

Ángel Barrera, también del Laboratorio, agregó que la distribución de recursos debe ser equitativa para un sistema de movilidad sustentable, ya que actualmente el presupuesto favorece al automóvil y no existe infraestructura ciclista ni apoyo al transporte público. Nuevos fraccionamientos deben incluir espacios para bicicletas y transporte alternativo.

Para este reportaje, se solicitó entrevista con Aref Karam Espósitos, titular del Imdut, sobre el sistema de movilidad sustentable, pero no hubo respuesta.


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