Mujeres activistas defienden el territorio frente a la crisis climática

Encuentro regional en Isla Arena impulsa la defensa del territorio

Mujeres activistas de México y Centroamérica se reunieron en Isla Arena, Campeche, para compartir estrategias de resistencia ante el avance de la crisis climática y la pérdida de territorios. Convocadas por la organización Amos Trust, las participantes destacaron el papel fundamental de las mujeres en la defensa de la vida y los recursos naturales frente a amenazas como la agricultura industrial, los monocultivos y el turismo masivo.

Durante una semana, 20 mujeres lideraron y participaron en talleres sobre salud menstrual, fermentación, plantas medicinales, narrativas territoriales y saberes ancestrales. Desde Nicaragua hasta Yucatán, todas comparten un mismo principio: defender el territorio es defender la vida.

Saberes ancestrales como herramienta contra el cambio climático

Activistas como Tsitsiki Hernández, de la meseta purépecha de Michoacán, compartieron que la defensa del territorio también es una lucha por la dignidad:

“No queremos ser esclavos de nuestras propias tierras”.

Las mujeres coinciden en que su rol en las comunidades es activo y estratégico, ya que resguardan conocimientos fundamentales para la conservación del agua, los bosques y la alimentación. Esta visión contrasta con intereses extractivistas que priorizan ganancias económicas a corto plazo.

Mujeres activistas defienden el territorio y enfrentan la crisis climática desde Isla Arena, Campeche, con esperanza y estrategias comunitarias.
Mujeres activistas defienden el territorio y enfrentan la crisis climática desde Isla Arena, Campeche, con esperanza y estrategias comunitarias.

La esperanza también es resistencia

A pesar del impacto desproporcionado de la crisis climática en los cuerpos de las mujeres, el encuentro también celebró la alegría, la comida, la danza y la comunidad como parte de la resistencia. Para Valiana Aguilar, activista del territorio maya de Sinanché, Yucatán:

“Defender el territorio implica condiciones dignas para vivir felices, con gozo y esperanza”.

Los proyectos impulsados por estas defensoras incluyen la restauración ambiental, agricultura liderada por mujeres, intercambio de conocimientos ancestrales, y documentación de recetas tradicionales. Todo ello con una visión integral de justicia climática y justicia de género.

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