Yucatán ocupa el lugar 31 de 32 en tratamiento de aguas residuales
Científicas alertan sobre la contaminación en la entidad
Comunicado
En el marco del Día Mundial del Agua, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán se realizó un foro virtual para presentar la tesis “Evaluación de programas educativos y conocimientos en recursos hidrogeológicos de estudiantes de primaria en la ciudad de Mérida, Yucatán” de la Maestra en Ciencias, Ana Sofía Lázaro Salazar, donde las expertas participantes hicieron un llamado a cuidar el “oro azul” que se encuentra en el subsuelo de Yucatán.
En el evento, participaron la Encargada del Laboratorio de Salud Ambiental del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (CINVESTAV), Dra. Almira Hoogesteyn Reul; la Catedrática del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) UNAM campus Sisal, Dra. Arely Paredes Chi y el director del Proyecto Va por la Tierra y Consejero de la CODHEY, Salvador Castell González.
En su ponencia, Sofía Lázaro expuso que de toda el agua del planeta, los humanos solo podemos acceder al 0.014%, es decir, que la sobrevivencia depende del buen uso que le demos a ese pequeño porcentaje.

Dijo que, en el caso de Yucatán, el agua dulce se encuentra en riesgo debido a que se extrae en su totalidad vía subterránea, el mismo lugar donde mandamos las aguas residuales sin un tratamiento previo.
De todo el país, detalló que Yucatán ocupa el lugar 31 de 32 respecto al tratamiento de aguas residuales, ya que solo se trata el 2.6% del líquido que se extrae, un porcentaje muy bajo lo que ha permitido que se encuentren coliformes fecales, metales, nitratos, agroquímicos, patógenos y tóxicos afectan la salud humana y al ecosistema.
La Maestra en Ciencias expuso que se ha demostrado en otros países que cuando se aplica una legislación efectiva y se combina con una adecuada educación formal e informal, se logra una interacción positiva y consciente de los recursos naturales.
La experta dijo que la ignorancia de los procesos hídricos aumenta la contaminación y mantiene prácticas que no favorecen una buena conservación del recurso.
Detalló que, del análisis de programas educativos y libros de texto que realizó para su tesis, se reveló que, ante la falta de información sobre el agua subterránea, los estudiantes desconocen su importancia y no existe una conceptualización de la misma; además tampoco pueden identificar sus principales fuentes de contaminación.
Además, se evidenció que los estudiantes desconocen procesos de gestión y saneamiento del agua dulce para uso doméstico, no identifican las fuentes de contaminación del acuífero subterráneo, pero sí reconocen los riesgos de consumir agua contaminada, así como los alimentos producidos con la misma.
Por lo que sugiere mayor sinergia entre información científica y educación formal, así como actualizar contenidos en la currícula sobre hidrogeología regional ya que la principal fuente de información sobre el tema es la escuela, y la falta de información afecta la relación con los recursos hídricos.
Las conferencias completas pueden ser consultadas en